Celos
Los celos son una respuesta emocional, mental y conductual que surge ante la percepción de parte de la persona “celosa” de una amenaza externa que pone en peligro una relación personal importante con la persona “celada”.
¿Cuál es el origen de los celos?
La celopatía, enfermedad de celos, tiene su origen en la personalidad del celoso debido a que algo no funciona bien en su personalidad. Dependencia afectiva y falta de autonomía: en el fondo de sí mismo, el celoso esconde una personalidad débil, dependiente, insegura, carente de autonomía.
¿A quienes afecta los celos?
El sentimiento de los celos existe por igual en hombres y mujeres. Varía la forma de manifestarse de los celos en uno y otro sexo, mas que en la frecuencia e intensidad misma. La forma de reaccionar por celos esl distinta en hombres y en mujeres: los hombres se enojan y las mujeres se deprimen. En las mujeres, los celos se suelen manifestar mediante un comportamiento histérico y depresivo , mientras que los hombres reaccionan a través de síntomas paranoicos y obsesivos, lo cual hace que en ellos sea más difícil la cura que en las mujeres.
¿Cómo se maniefiestan los celos?
En la enfermedad de celos se produce una especie de paranoia. El paranoico cree que jamás se equivoca, como consecuencia de una percepción distorsionada de la realidad, y nada ni nadie podrá convencerle de lo contrario. Esa percepción consiste en una fijación de determinadas ideas o de un orden de ideas, y nada las remueve de ahí. Todo lo que el enfermo de celos perciba pasará por el filtro de esa fijación cognitiva, y quedará coloreado de sus distorsiones peculiares. Si el enfermo de celos está persuadido de que su pareja le quiere engañar, no habrá modo de convencerle de lo contrario: todo lo que suceda lo interpretará de forma que se convenza más y más de que está en lo cierto, y de que su sospecha de infidelidad se confirma a cada momento. Para el enfermo de celos todo sirve de prueba para poner en evidencia el engaño del que se cree víctima.
Cuando el sufrimiento del enfermo de celos ya es demasiado grande y no lo puede soportar acudirá en busca de ayuda porque la necesita. Es muy difícil que una pareja, donde una de las partes se siente acosada por los ataques de celos, pueda salir por sí misma de esa situación: o bien terminarán la relación, o bien han de someterse a terapia para poder hacer frente al problema. Si la víctima de los celos cede a las exigencias del celoso, la situación empeora, pues las obsesiones de éste son inagotables y se suceden una tras otra. Si la víctima de celos ha cedido, y deja de salir a tal lugar, o ya no llama a nadie por teléfono o no recibe llamadas, o deja de vestir tal ropa, esto, lejos de tranquilizar al celoso, le hace más paranoico todavía: ahora tendrá celos hasta de lo que el otro está pensando. Ceder a las exigencias del celoso es caer en una espiral que no termina nunca.
Comportamiento del enfermo de celos
El celoso es como un pequeño niño que no soporta la idea del abandono; su autoestima es tan baja que siente que cualquier otra persona le puede arrebatar su tesoro, pues cualquier rival vale más que él/ella. El celoso piensa que los demás son ladrones en potencia que vienen a él con las pérfidas intenciones de robarle su amor. La inseguridad hace que el celoso se agarre al objeto de su amor con dientes y muelas, como un niño en edad de transición se agarra a su osito peluche y no lo suelta ni para dormir.
El celoso es una persona muy posesiva, que quiere disponer de su pareja como si fuera objeto – su propiedad privada: no quiere que se le escape, lo tiene siempre a la vista, y lo vigila como si se tratara de una mascota enjaulada. El celoso no se imagina solo, sufre de dependencia afectiva, y de tal manera esta necesidad se le hace aguda que la idea del abandono o de verse en soledad llega a convertirse para él en una pesadilla obsesiva que no le deja vivir. El celoso teme que pueda aparecer cualquier rival porque se considera a sí mismo como alguien que no está a la altura de lo que la persona amada merece.
Terapia para los celos
La terapia para el enfermo de celos consiste en ayudarle a que recupere su dignidad, que eleve su autoestima, y confíe en sí mismo y en la persona amada. Su sufrimiento le sirve para aprender que de nada sirve mantener una relación a presión, de manera forzada y violenta y que el amor es hijo de la libertad. El enfermo de celos debe aprender que nadie puede amar por exigencia de presiones, ni por decreto. El tratmiento para el enfermo de celos consiste en ayudarle a que viva la experiencia de que no se puede tener confianza en el otro si primero no existe la confianza en sí mismo.


